JOAN IGNASI PLA

En estos momentos en los que estamos viviendo, donde la información es abundante e indiscriminada, las noticias se suceden a una velocidad de vértigo, la actualidad se retrasmite al instante a través de las cuentas de twitter, sin tiempo para la reflexión y con análisis muchas veces precipitados, pararse a pensar no entra en los planes, no hay tiempo. La cuestión es que ya empezamos a ver las consecuencias que acarrea esta forma de actuar, esta sobreaceleración que impone una necesaria superficialidad en todo lo que impregna, y que llega a dar normalidad a hechos y situaciones que deberían resultarnos extrañas y, en ocasiones, intolerables.

Hay que pararse y pensar, reflexionar, valorar el conocimiento y la experiencia, porque solo a partir de esa ponderación podremos mejorar, no es posible innovar desde el desconocimiento, resulta muy caro, sobre todo si no se responde por ello.

El último barómetro del CIS del mes de julio pone de manifiesto que el paro, los políticos y la corrupción, por este orden, son las tres principales preocupaciones de los ciudadanos, lo que debería hacernos meditar a todos, y especialmente a los políticos, para evitar que quienes deberían velar por el interés general de los ciudadanos, quienes tienen como misión estar al servicio del pueblo para intentar solucionar sus problemas, no se conviertan en el mayor de ellos.

Por eso creo que hay que conocer, escuchar y aprovechar los conocimientos y experiencias, de todas aquellas personas que, en un momento de sus vidas, o a lo largo de ellas, han tenido ocasión de desarrollar proyectos y actividades que, por su contenido o importancia, puedan sernos de utilidad para mejorar nuestras vidas.

Y la entrevista con Joan Ignasi Pla, abogado, funcionario, ex Secretario General PSPV-PSOE, y ex Consejero del Consell Jurrídic Consultiu, hoy Director de Desarrollo Corporativo en Gesmed, nos da la visión de un profesional, que durante un tiempo estuvo dedicado a la política, la disfruto y también la sufrió, y desde esa experiencia, creo que sus conocimientos tienen un gran valor.

Estoy muy contenta con esta primera entrevista que he querido que fuera con mi amigo Joan Ignasi, y muy agradecida por la generosidad que ha tenido, contestando y comentando todo lo que se le ha preguntado sin ningún reparo.

1.- Estudio Derecho, especializándose en Derecho público, trabajo en el Ayuntamiento de Valencia y después en la Generalitat Valenciana. ¿Qué cargos ocupo en el Ayuntamiento, y cuales eran en aquellos momentos los principales problemas que Ud. recuerde?

Bueno, yo accedí a una bolsa de trabajo de TAG, como interino en el año 1985, gracias a mi buena amiga Esmeralda Orero, impulsora de este Blog, que me avisó de la convocatoria. Mi primer destino dentro del Ayuntamiento fue el de Jefe de Negociado de Oposiciones y Concursos, puesto que dejó vacante Alfonso por jubilación. Era justo después de la aprobación de la Ley de Medidas Urgentes de Reforma de la Función que obligaba a los funcionarios a jubilarse a los 65 años. Muchos funcionarios de la época lo eran por su relación con el régimen y casi todos superaban esa edad. Fue una experiencia muy interesante todo el proceso de transformación de la administración local en esos años. Pasar de una Administración franquista, lejana y muy burocratizada a una administración moderna, cercana al ciudadano. Tengo un gran recuerdo de esos años, especialmente de la cantidad de procesos de selección en áreas como la Policía Local o Bomberos, con miles de aspirantes y sesiones maratonianas, con medios materiales y humanos escasos.

Posteriormente en el año 1987, fruto de mi relación con el Concejal de Personal, Roberto Cantos, me nombraron Asesor Especial de Cultura y Educación, puesto en el que estuve hasta el año 1991, en que el PSOE perdió el Gobierno Local, a raíz del pacto entre UV y el PP que encumbró a Rita Barbera a la Alcaldía, a pesar de que el PSOE tenía 13 Concejales frente a los 9 del PP. Pero en fin así es la democracia. Aquellos fueron años apasionantes, con la puesta en funcionamiento del Palau de la Música, el impulso y modernización de la Orquesta de Valencia, y especialmente con la inauguración del Palacio Marques de Campo, Museo de la ciudad, después de 4 años de obras de rehabilitación, entre otras muchas cosas bonitas que hicimos por la ciudad. En esa época completé mi formación profesional y académica, con recursos propios, en ESADE, donde obtuve, tras dos años, el M.A. en Función Gerencial de las Administraciones Locales. Para mí fue un revulsivo ilusionante acceder a las nuevas formas de gestión a través de la experiencia práctica con profesores formados la mayor parte de ellos en EEUU y Gran Bretaña, intentando impulsar una nueva forma de gestión de la Administración más próxima a la gestión empresarial. En fin, visto lo visto, misión imposible en este País.

2.- Después del Ayuntamiento estuvo en la Generalitat Valenciana, ¿qué experiencia guarda de aquella época?

Fueron seis años, desde 1991 hasta 1997, muy interesantes y también como no, ilusionantes. En el 87, me encontraba preparando las oposiciones al Ayuntamiento, para consolidar la plaza que ocupaba con carácter interino, y convocaron oposiciones de Técnico en la Generalitat a las que me presenté y aprobé. Como quiera que en el Ayuntamiento el puesto de Asesor Especial era un puesto de confianza, solicité, y me concedieron, la situación de servicios especiales, hasta el año 1991, en que como he dicho antes, al perder las elecciones el PSOE, volví  al servicio activo en la Generalitat adonde me incorporé como Secretario General Técnico del Instituto Valenciano de la Juventud. Mi interés por mejorar la gestión me llevo nuevamente a perfeccionar técnicamente mis conocimientos de gestión. Realicé el M.A. en Función Gerencial de las Administraciones Públicas en el Instituto Universitario Ortega y Gasset de Madrid. Una época magnífica, dado que el IVAJ era una institución joven, fue creado el año anterior, y por tanto había mucho que hacer. Como creo que hicimos.

Nueva sede, adaptación del sistema de servicios para los jóvenes, con la transformación de los centros, albergues y campamentos del Frente de Juventudes, en centros públicos modernos y abiertos a todos, con nuevos servicios de formación para el empleo, estudios en el extranjero, viajes e intercambios, en los Espais Joves, que creamos. En fin, multitud de nuevas prestaciones y servicios.

En el año 95 cese como Secretario General del IVAJ, que era puesto de libre designación, para pasar dos años en la Conselleria de Empleo como Técnico en el Servicio de Cooperativismo. Hasta que, en el año 1997, dejé la Administración Autonómica para pasar a la actividad política como Secretario de Organización del PSPV-PSOE, elegido en el Congreso que celebró el partido en la Universitat Politécnica, con Joan Romero como Secretario General.

3.- Fue parlamentario, ¿cuánto tiempo estuvo en el Congreso de los Diputados? ¿Cuáles fueron sus tareas allí, formo parte de alguna Comisión?

Yo iba en el puesto siete de la lista al Congreso en las Elecciones Generales de 1996, año en el que nació mi hijo. Recuerdo estar comentando los resultados la noche electoral en Radio 9 cuando mi mujer estaba a punto de dar a luz. En aquellas elecciones, las últimas de Felipe Gonzalez, a pesar de ganar, perdimos el gobierno fruto del pacto del Majestic, entre José Maria Aznar y Jordi Pujol. En Valencia sacamos seis diputados, y me quede a las puertas como se suele decir. En el año 1999, en Marzo presentó su dimisión como Secretario General Joan Romero a la vez que dejaba su acta de Diputado. Yo era el siguiente de la lista y tomé posesión en Abril. Esa legislatura, la sexta de la democracia, estuve un año, dado que las siguientes elecciones se convocaron el año 2000, en marzo, en las que el PP obtuvo mayoría absoluta. Yo formaba parte de la candidatura en el puesto cinco y salí elegido diputado. Durante ese año formé parte de las Comisiones de Turismo, Administraciones Públicas, de la que fui portavoz adjunto del grupo socialista, con el entonces desconocido José Luis Rodríguez Zapatero, como portavoz, y del Tribunal de Cuentas en la que fui portavoz. En ese periodo vivíamos en el socialismo valenciano una situación bastante convulsa fruto de la perdida electoral y de la dimisión de Joan Romero.

Y en Septiembre de ese año accedí a la Secretaria General en el Congreso de Alicante, por lo que mi dedicación parlamentaria fue menos intensa, ya que tenía que dedicar más tiempo a mi tarea orgánica con más presencia en la Comunitat, aunque eso sí, sin faltar a mis responsabilidades.

4.- De su época parlamentaria, ¿de qué personas guarda los mejores recuerdos?

Son varias personas de las que guardo gratos recuerdos. Siempre parece que estén más presentes en nuestra memoria aquellas personas que nos han dejado. Y es por eso que recuerdo con nostalgia los momentos vividos con Josep Bevia, Vicepresidente en aquella legislatura, que fue quien me guio y orientó en los vericuetos del Congreso, o Carmen Alborch con su inmensa alegría y Txiki Benegas, que en la última fila del Congreso donde me ubicaron siempre tenía alguna anécdota que contar. O las charlas en la cafetería con Alfredo Pérez Rubalcaba. Por otra parte, Jesús Caldera, el portavoz, con el que mantuve una relación de amistad, también me ayudó mucho. Y las interminables discusiones con Cipriá Ciscar, a la sazón Secretario de Organización del PSOE, sobre cómo resolver los problemas en el PSPV.

5.- Que anécdotas recuerda de aquella época, ¿podría contarnos alguna?

Siempre recordaré los cigarrillos que continuaba fumando a escondidas Txiki en la última fila, a pesar de la prohibición, y las advertencias cargadas de ironía de Federico Trillo, el Presidente. Y como no, los momentos maravillosos de armonía y buen rollo entre todos los que hicimos las distintas Vueltas Ciclistas Parlamentarias por diversas Comunidades Autónomas, para sensibilizar sobre la necesidad de respetar a los ciclistas. Aunque de distintos partidos políticos ahí éramos todos compañeros. Entable buenas relaciones con diversos parlamentarios del PP, que eran mayoría, como Pedro Agramunt, Esteban González Pons, Gerardo Camps o el actual presidente de Andalucía Juanma Moreno. Sufrí un par de caídas, una en Coruña y otra un año después en Murcia, y allí estaban para interesarse por mí todos ellos, con el profesor Javier Paniagua a la cabeza.

En Coruña permanecí una hora en un pasillo del hospital a la espera de una radiografía y si no llega Paniagua y el Jefe de la Policía Nacional que nos acompañaba todavía estoy allí. Había cambiado el turno y se olvidaron de mí.

6.- ¿Como fue su entrada en el PSOE?, ¿qué le llevo a ello?

Yo milito en el PSOE desde el año 1983, pero ya en el 79, en las primeras elecciones locales, colabore con la gente del Partido de mi pueblo, poca entonces, en la campaña electoral. Fue allí con los viejos militantes, en las charlas en el Bar del pueblo donde sentí inquietudes y vocación de cambiar las cosas desde la izquierda, a pesar de que en casa no había interés por la política. Yo estaba estudiando en la Facultad y allí no había excesiva movilización política de izquierdas, más bien al contrario. Y por eso no me signifique nunca políticamente en la Universidad. Pero todos los fines de semana iba al pueblo, a jugar al fútbol, y aprovechaba cada ocasión para profundizar en las ideas de transformación que representaba en aquellos momentos el PSOE. Me afilié y milito desde entonces en la Agrupación Local d´Atzeneta d´Albaida. Nunca he cambiado. Con el paso del tiempo me incorporé a los órganos de decisión comarcales del PSPV-PSOE, y a propuesta de los mismos al Comité Nacional, en donde tuve la oportunidad de conocer a magníficos políticos que protagonizaban los momentos de ilusión y cambió que supuso el acceso del PSOE a los distintos gobiernos. Y de mis intervenciones en el Comité, según me confesó años después Joan Lerma, y mi relación con Joan Romero, entonces Vicesecretario General del PSPV, vino mi presencia en las listas del año 1996 y la Secretaria de Organización del año 1997 y el paso a la política activa hasta el año 2011, en distintas responsabilidades. Ese año dejé la política y accedí al Consell Jurídica Consultiu.

7.- Llego a la secretaría general muy joven, ¿fue difícil el camino? ¿Qué objetivos tenia, que pretendía conseguir o cambiar?

LA CIUDADANÍA NO RESPALDA A LAS FORMACIONES POLÍTICAS EN LAS QUE PERCIBE DIVISIÓNNo tan joven, yo tenía 40 años la primera vez que fui Secretario General, aunque solo fuese por dos días. Y con ello enlazo con las dificultades del camino. En el año 99 yo era Secretario de Organización del PSPV cuando dimite el Secretario General, Joan Romero. Se nombra una gestora del Partido encargada de convocar un Congreso para elegir nuevamente a un Secretario General. Hay muchos compañeros, de los que habían formado parte de la antigua dirección que me animan a presentar mi candidatura y finalmente me convencen. Pero la convulsión interna era de tal magnitud que en el Congreso que se celebra en Septiembre del año 1999, en el Palacio de Congresos de Valencia, se presenta también Antonio Asunción y hay un amago de presentación de un tercer candidato auspiciado por la dirección Federal, entonces representada por Ciscar, que finalmente no se concreta. A las tres de la madrugada después de 20 horas de discusiones se produce una votación en la que salgo elegido por un 95 % de los Delegados presentes, que suponían el 48% de los que tenían derecho a voto, dado que al no cuajar la candidatura impulsada por la ejecutiva Federal y estando en total desacuerdo con Asunción esos delegados y los que apoyaban al exministro abandonan el Congreso sin votar. Salgo elegido y dos días después me cita en un despacho del Congreso el entonces Secretario General del PSOE, Joaquín Almunia. Reunión a la que asiste también Joan Lerma que había sido elegido Presidente del partido en mi ejecutiva y que además formaba parte de la Ejecutiva Federal. Y me pide la renuncia porque considera que con esa fractura el partido no puede funcionar. Renunciamos los dos. Yo como Secretario General y Joan como miembro de la Ejecutiva Federal. Nueva gestora y nuevo Congreso. Esta vez en septiembre del 2000, un año después, en Alicante. La fragmentación de la militancia era tal que concurrimos seis candidatos. Finalmente salgo elegido Secretario General por una diferencia de 10 votos respecto el siguiente candidato, el actual Ministro de Fomento José Luis Ábalos, que pasará a formar parte de mi ejecutiva, como Vicesecretario General, para iniciar el proceso de reconstrucción y armonización del partido y así acabar con la división interna. Yo me presenté con un lema que resumía bien los objetivos a conseguir “El Cambio compartido”. 

Es decir, teníamos que cambiar la forma de hacer política y adaptarnos al tiempo de oposición después de tantos años en el Gobierno, y teníamos que hacerlo juntos, dado que está claro que la ciudadanía no respalda a las formaciones políticas en las que percibe división.

8.- Se presento por dos veces a las elecciones autonómicas, ¿eran momentos difíciles para el PSOE?

Eran momentos buenos para el PP, diría yo. El PSPV-PSOE después de la situación de división interna, que he relatado, estaba un poco en estado vegetativo. Tuvimos que reactivarlo con mucha ilusión y esfuerzo frente a un partido, el PP, que se encontraba en estado de gracia. Todo lo que hacía parecía bien, a pesar de que se tomaron decisiones muy erróneas para la Comunitat, como se demostró años después. No obstante, nosotros sacamos muy buenos resultados, aunque insuficientes para provocar el cambio. Visto con cierta perspectiva creo que lo hicimos bien.

LA GENTE SE CREÍA RICA Y NO QUERÍA CAMBIAR PORQUE ENTRE OTRAS COSAS EL PP CONSIGUIÓ ALGO QUE ES MUY DIFÍCIL. UNA IDENTIFICACIÓN PLENA EN EL IMAGINARIO COMÚN ENTRE SUS INTERESES Y LOS INTERESES DE LA COMUNITATEn las primeras elecciones a las que concurrí como candidato, en el 2003, el PSVP-PSOE obtuvo 876.000 votos, un 36´5 por ciento de los votos. Prácticamente el doble de los obtenidos en el 2015. Sin embargo, en aquellos momentos el resultado fue para muchos malo y 12 años después obtuvimos la Presidencia de la Generalitat. En el 2007 el resultado fue de 850.000 votos, el 35 por ciento y también quedamos lejos del PP, pero insisto la coyuntura política y sobre todo económica favorecía los grandes eventos, el resplandor fulgurante de la imagen y todo aquello que les dio la victoria. La gente se creía rica y no quería cambiar porque entre otras cosas el PP consiguió algo que es muy difícil. Una identificación plena en el imaginario común entre sus intereses y los intereses de la Comunitat. El lema y la movilización de “Agua para todos” es el paradigma de lo que digo.

9.- ¿Como fueron sus relaciones con Francisco Camps, adversario político en las elecciones de 2003 y 2007, a las que ambos se presentaron?

Camps lo paso mal en el 2003. Hubo un momento de la noche electoral donde perdía la mayoría absoluta dado que el Bloc alcanzaba el 5 por ciento y entraba en les Corts. Finalmente, por escasos 13.000 votos, eso no ocurrió y salvó la mayoría absoluta que le permitió ser Presidente, en apenas 10 meses de campaña como candidato. Él había sido designado por Zaplana, cuando este marcho a Madrid y sus primeros pasos fueron muy dubitativos, lo que condicionó la relación. Yo creo que ejercí desde el primer momento una oposición leal y constructiva, pero a la vez dura. Y él, fruto de la inseguridad y de las circunstancias internas, no entendía muy bien el papel que jugaba. Después se asentó frente a la tutela de Zaplana y creo que la relación mejoró. De ahí el pacto Estatutario. Después las cosas se complicaron, con el desgraciado accidente del metro y la gestión política tan nefasta que se llevó a cabo por parte de Camps. Lo que me obligó a presentar la primera moción de censura a un President de la Generalitat. Ahí creo que demostramos altura de miras y pusimos en evidencia las debilidades del PP y de su forma de hacer política. No acudió al debate de esa moción de censura. Estaba en otro mundo, aunque pasado el tiempo creo que ambos compartíamos nobles principios y desde la distancia ideológica manteníamos una buena relación personal que valoro como elemento positivo dentro de la política.

10.- En el año 2006 se modificó el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana, para incluir una cláusula de blindaje de las inversiones del Estado por la población, como tenían otras autonomías, entre ellas Andalucía o Cataluña. Ud. no estuvo en el debate, de hecho, el diario Levante decía: “El debate en pleno de la reforma del Estatuto registró una sorpresa: La ausencia del "padre" en las filas socialistas de la reforma de 2006, el exsecretario general del PSPV Joan Ignasi Pla.”

¿Puede contarnos cómo se negoció la modificación que finamente ambos partidos pactaron? ¿Y cree que hoy sería posible algo así?

Por partes, la modificación del Estatuto del 2006 fue un ambicioso programa de modernización y adaptación a los nuevos tiempos de nuestro Estatut. La famosa cláusula Camps, que se introdujo al final era lo menos relevante. Y se incluyó como compensación al PP por determinados cambios auspiciados por nosotros que parte de sus militantes no veían y generaban oposición interna, como la disolución anticipada de les Corts por parte del President, que ahora años después se ha materializado en una convocatoria de elecciones autonómicas anticipadas. O la consideración del valenciano en el Estatut, o la creación de la Agencia Tributaria Valenciana. Pero sobre todo el cambio es el impulso de nuevos derechos sociales como la renta de ciudadanía. Fue un proceso de valentía política por ambas partes, porque de la reforma se empezó a hablar en el año 1999 por parte de Zaplana, en un debate del Estado de la Comunitat, y se crearon varias comisiones de estudio que acabaron en nada. POR UNA VEZ LOS VALENCIANOS DEBÍAMOS SER LOS PRIMEROS Y ROMPER BARRERAS DE OPOSICIÓN INTERESADA QUE ESTABAN DEMASIADO PRESENTES EN AQUELLOS MOMENTOS EN AMBOS PARTIDOS.Pero tanto Camps como yo en aquellos momentos internamente estábamos fuertes y ambos éramos conscientes de que por una vez los valencianos debíamos ser los primeros y romper barreras de oposición interesada que estaban demasiado presentes en aquellos momentos en ambos partidos. Me refiero a nivel nacional, ninguno de los dos grandes partidos estaba a favor de reconocer a nuestra Comunitat como histórica y sin embargo tuvimos la valentía de afrontar la oposición interna cada uno aprovechando sus circunstancias. Yo conseguí convencer a Zapatero poniendo nuestra reforma como ejemplo de Estatuto inserto plenamente en nuestra Constitución frente a otros territorios que planteaban claras rupturas con el marco Constitucional. Y Camps con mayoría absoluta no podía consentir la humillación de no llegar a un acuerdo y su partido no se lo podía permitir.

Pero en fin ambos creíamos en una forma de hacer política en que prima el interés general y la lealtad institucional. Hoy eso ha cambiado mucho. Veo que se está más en la política a corto plazo, el interés de cada uno y poca lealtad institucional.

11.- Su salida de la política estuvo envuelta en polémica, visto todo lo que ha acontecido después, ¿volvería a hacer lo mismo?

Sin duda. Creo que fui de los pocos políticos en asumir una responsabilidad por una actuación errónea. Me refiero a que cometí un error al no abonar el coste de la reforma de mi casa en el tiempo y la forma exigible a un responsable político.

A cualquiera, si tienes una relación estrecha con el que te hace la reforma le está permitido pagar a los seis meses, o aplazar el pago un año. O como me dijo el que me realizó la reforma, “tranquilo cuando pasen elecciones ya hablamos y liquidamos, porque además tengo problemas con algunos proveedores con el beneficio industrial. Ya lo liquidaremos”.

Yo me confié y estaba tranquilo, precisamente por la confianza que tenía con la persona a la que encargué la reforma. Y por mi forma de ser. Soy una persona legal y honrada. Siempre pensé que estaba obrando con normalidad, sin conocer absolutamente que se hubiese podido obrar mal en este proceso.

Además, cuando alguien de mala fe, por motivos que no alcanzo a entender, filtra esa información a un grupo de medios, al ser preguntado por este tema en una emisora en directo digo la verdad, “efectivamente todavía no he pagado la reforma”. Pensando, de buena fe, que se podía explicar sin mayor problema porque no había cometido ninguna irregularidad. Porque en el fondo yo siempre he sido una persona confiada y alejada de la maldad. Error. Por diversos motivos e intereses un grupo de medios hace una campaña terrible en toda la red de emisoras y el periódico El País. Todavía recuerdo que ese día se reunían Zapatero e Ibarretxe en Moncloa para tratar el famoso Plan Ibarretxe. Pues bien, la noticia de apertura en los informativos de la SER no era esto sino la información relativa a la reforma de mi casa. En fin, visto lo visto posteriormente creo que fue todo desmesurado y muy injusto hacía mí persona. Además, como venía de perder unas elecciones tampoco encontré el apoyo y respaldo que esperaba de mucha gente, especialmente en mi partido, y teniendo en cuenta que pronto había unas elecciones generales para no perjudicar la imagen del PSOE y no dar argumentos a los adversarios políticos, opte por cerrar esa etapa. Pagué hasta el último céntimo de euro de la reforma de mi casa, como siempre había pensado hacer, y dimití para asumir el error que no es admisible en un político. Si todos los responsables políticos que han cometido errores inasumibles para ellos, aunque si lo puedan ser para el resto de los mortales, hubiesen presentado la dimisión sin esperar a tener responsabilidades penales para hacerlo, la política no se hubiese deteriorado tanto y el crédito de los políticos sería mayor.

ME DEMOSTRÉ A MÍ MISMO QUE LA TENACIDAD Y FORTALEZA DE ESPÍRITU SON INAGOTABLES SI SABES CULTIVAR TU INTERIORPero, en fin, cambié de aires. Tuve malos momentos, de mucha tensión y sufrimiento especialmente por mi familia, de ver falsedades y deslealtades y de conocer otra cara de las personas con las que has compartido momentos y a las que has ayudado. Y eso también es positivo para reforzar la personalidad de uno y hacerse fuerte, sabiendo que ya nunca va a ser igual. Además, me demostré a mí mismo que la tenacidad y fortaleza de espíritu son inagotables si sabes cultivar tu interior.

12.- ¿Qué recuerdos guarda de esa etapa política? ¿Echa algo de menos de aquella época?

Tengo buenos recuerdos y malos como todo en la vida. Momentos de ilusión por hacer cosas por tu país, de esperanza en poder cambiar cosas, de satisfacción por conseguir los objetivos. Me acuerdo especialmente del día que salí elegido Secretario General en el primer Congreso de Alicante. Inolvidable el afecto y el cariño de mucha gente humilde, militantes y simpatizantes que confiaron en ese proyecto de Cambio compartido. También del día que tras intensas negociaciones con Zaplana aprobamos la constitución de la Academia Valenciana de la Lengua que supuso el final de un enfrentamiento estéril entre valencianos por el uso de nuestra lengua, y, como no, de la aprobación de la reforma del Estatut. Un día especial, como lo fue la concesión y el acto de entrega del Premio Manuel Broseta con Paco Camps, precisamente por esa aprobación. En fin, buenos momentos que tapan los desagradables y malos hasta el punto de que no me vienen a la cabeza.

Ahora bien, echo de menos pocas cosas de esa época, fue bonita pero ya paso.

13.- Formo parte del Consell Juridic Consultiu, ¿qué opina que los expresidentes formen parte del Consejo?

Cuando en el año 2011, el entonces Secretario General, Jorge Alarte, decide no incluirme en la candidatura a les Corts y me dice que me propondrá para formar parte del Consell Jurídic, debo reconocer que me disguste bastante. Quizás por el ego personal y por pensar que todavía podía aportar mucho al proyecto político del PSPV-PSOE. Sinceramente creo que eso era así porque a pesar de mi dimisión yo era el responsable político del partido en ese momento más conocido y valorado por los ciudadanos. Pero bueno, él no lo entendía así y quizás pensaba que mi presencia en les Corts le podría suponer un obstáculo para su visibilidad política como líder de los socialistas valencianos. Pero, en fin, pasados los años creo que el cambio fue positivo para mí, porque me permitió profundizar en la desconexión de la política en primera persona y eso quizás me ayudo a abrir una nueva etapa en mi vida.

Fueron dos años en el Consell Jurídic muy intensos e interesantes en los que siempre recibí la colaboración y la ayuda del resto de compañeros del Consejo.

Por cierto, me parece bien que los expresidentes formen parte del Consell Jurídic y que desde su experiencia en asuntos autonómicos y de Estado aporten su visión, dado que están con voz y sin voto, a los dictámenes que se solicitan sobre proyectos legislativos en general y sobre otro tipo de asuntos relacionados con la gestión pública.

De hecho, la Ley del Estatuto de los Ex-Presidentes la pacte yo, siendo Síndic en les Corts, con el Presidente Zaplana.

14.- Tras su salida de la política, trabajo como abogado durante una época, y actualmente es Director de Desarrollo Corporativo en Gesmed,

En octubre de 2007 presente mi dimisión y me quede ejerciendo mi tarea de Diputado en les Corts. Hice mi trabajo allí en lo poco o mucho que me permitieron. Presenté varias iniciativas, de las que me siento especialmente satisfecho. Entre ellas el reconocimiento, por unanimidad de todos los grupos, a los valencianos que perdieron la vida en Mauthausen, así como la ponencia de la nueva ley de función pública valenciana. Pero lo cierto es que para desconectar necesitaba abrir nuevos espacios al margen de les Corts. Y pedí la compatibilidad para ejercer la abogacía. Lo hice con la ayuda y colaboración de Manuel Mata, en su despacho. Fueron tres años, prácticamente, en los que me sentí muy a gusto y retomé parte de la vida profesional, para poder tener nuevos horizontes al margen de la política.

Me vinieron bien, porque estando en el despacho se me encargo por parte de Gesmed, empresa valenciana dedicada a la gestión de servicios sociales, un informe en relación a las formas de contratación y a la posibilidad de adaptación de las gestiones integrales de la Residencias de mayores a la Ley de Contratos.

Me puse a estudiar el tema y la manera de generar nuevos espacios de colaboración público-privada en el ámbito de los servicios sociales, de acuerdo con la Ley de Contratos del 2007, y desde mi experiencia en el ámbito de la gestión pública.

Años después, en el 2013, estando como Consejero del Consell Jurídic, se me ofreció la posibilidad de incorporarme a esta empresa como Director de Desarrollo Corporativo, planteando la estrategia de la compañía. Me lo pensé mucho porque era arriesgado, dejar un puesto de la relevancia, notoriedad y seguridad del Consell Jurídic para embarcarme en un proyecto empresarial con el riesgo que ello conllevaba. Era para pensarlo. Pero siempre he sido una persona valiente y decidida, solo hay que ver mi recorrido, y finalmente acepte. Desde entonces estoy en Gesmed, va ya para seis años y no me arrepiento porque estoy disfrutando mucho.

Esto además me ha permitido demostrar que se puede estar en la política un tiempo y regresar a la vida privada, al ejercicio personal, sin traumas y sin aferrarse a los cargos. Vivir solo de la política, como hacen muchos, no es muy aconsejable. Porque pierdes la perspectiva, te dejas llevar y hay un punto que haces lo que haga falta por mantener el sitio, aunque sea fastidiando a tú mejor amigo. Y en el peor de los casos que ni siquiera así te puedes mantener, reingresar a la profesión, si alguna vez la has tenido es muy difícil. Lo digo por los muchos jóvenes que se apasionan por la política, entran en puestos de responsabilidad, dejan sus estudios o su profesión y piensan que es para toda la vida. Y después pasa lo que he comentado.

15.- No ha estado tentado de volver a la política.

A mí la política me apasiona. Cuando ganamos el gobierno de la Generalitat en el 2015, reconozco que hubo un momento de tentación, pero más personal que otra cosa. Porque después de pelear tantos años y tan duro sin opción de poder gobernar, de poder llevar a la práctica el proyecto que defiendes, tener esa opción y formar parte de ese proyecto de cambio es tentador. Pero finalmente me he ido alejando de esa tentación, aún sin abandonar mi pasión por la política. Reconozco que la experiencia y la capacidad de gestión, así como la visión política que tengo, podrían ser muy útiles al proyecto socialista. Quizás en un futuro si me lo plantean, que hasta ahora nadie me lo ha planteado, me lo piense. Podría ser interesante para acabar de cerrar un círculo personal y profesional.

16.- Para terminar, ¿Qué diferencias ve entre la forma de hacer política de entonces y la de ahora?, si es que cree que hay alguna. ¿Podríamos decir que la forma de hacer política ha cambiado sensiblemente?

DESEO QUE TENGAMOS OCASIÓN DE RECUPERAR EL ESPACIO DE CENTRALIDAD QUE PARA EL CONJUNTO DE LOS CIUDADANOS HA SUPUESTO LA BUENA POLÍTICACreo que ya me he referido a ello con anterioridad. Hoy la política es la inmediatez, la frase fácil, el egoísmo partidario, las fake news y las nuevas tecnologías como instrumento de agitación. Falta la reflexión, la serenidad, la argumentación, el debate en profundidad de los temas y sobre todo situar el interés general por encima del interés de partido y de ganar espacios de poder.

Reconozco que cada día me aburre más esta mala política y deseo que tengamos ocasión de recuperar el espacio de centralidad que para el conjunto de los ciudadanos ha supuesto la buena política.

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